martes, 2 de abril de 2013

En el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil


Juan Miguel Sánchez Vigil

Estoy a tiempo, faltan aún dos horas para que el cierre del día caiga con su ensordecedor ruido y comience la cuenta atrás. Faltan solo faltan 364 días para conmemorar el evento que esta mañana anunciaban los informadores de la radio después de que el sacerdote xyz nos alimentara el espíritu con el sermón de la “Alborada”.

Hoy, casi ayer, es el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil. Y a mi, que he escrito para los niños, se me ha ido el santo al cielo. Hago ahora acto de contrición y me disculpo viendo como las letras negras van ocupando el espacio vacío de la pantalla del ordenador, y sintiéndome culpable por no haber recordado que hoy era el gran día.

En estos casi sesenta años de vida lo único que de verdad me ha hecho sentirme feliz son mis cuentos, porque los escribí solo, encerrado en mi mismo, creyéndome que yo era el rey, el príncipe y el mendigo, el tonto y el listo, el monstruo, el capitán y el villano. He sido tan libre con la escritura que he tocado las nubes con los dedos, he vivido bajo el agua y he llenado mi habitación de chocolate. Por eso hoy me he sentido culpable, porque he sido tan estúpido que se me ha olvidado dar las gracias a aquel maestro llamado Don Emilio que una vez me dijo en el colegio: “escribe historias para los niños, porque su mente está abierta y no cuestionan las cosas como los adultos”.

Acaricio ahora uno de mis libros y recuerdo el día en que abrí un paquete y por primera vez tuve impresa en mis manos una de mis historias inventadas. Pongamos por caso que fue un 2 de abril y que mi a padre, todavía en este mundo, le brillaron los ojos y apretó los dientes para que yo no le viera llorar.

martes, 19 de febrero de 2013

El retrato fotográfico

(Arte fotográfico, nº 633)

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Palabras mayores. En fotografía hablar de retrato es utilizar palabras mayores. Coinciden los entendidos que es uno de los géneros más difíciles, pero también de los más agradecidos. Nada hace sentirse más artista al fotógrafo que escuchar en boca del modelo que le ha gustado su retrato; es decir, que se identifica con el “yo” que aparece al otro lado del espejo.

La palabra retrato fue sinónimo de fotografía durante el siglo xix y buena parte del xx, y el “retratista” fue el hacedor del milagro. La primera misión de los retratistas de galería (en el resto de Europa se utilizó la palabra taller para los estudios, más acorde con las tareas fotográficas) fue reproducir los rostros con el mayor parecido posible a la visión que el personaje tenía de sí mismo.

La creatividad surgió cuando se transgredió la norma, y todos y cada uno de los retratos que Antonio Cabello presenta en el número 633 de la revista Arte Fotográfico cruzan el círculo de tiza (contemplen la portada que ilustra esta nota, obra de Cristina Otero). Antes de repasar las páginas de la revista hubiera escrito que los ojos son parte fundamental en el retrato, pero después de (re)mirar las fotos de Lionel Arnaudie lo pongo en duda. De lo que no tengo duda es que el retrato invita a la reflexión, incluso a inventarnos historias sobre los tipos representados.

En este número, que mantiene el nivel de los anteriores, cosa harto difícil y por tanto loable, se presentan obras de Pierre Gonnord, Cristina Otero, Eric Lafforgue, Dmitry Ageev, Lionel Arnaudie, Dan Winters, Bill Gekas, Lee Jeffries, Thomas Canet, Tom Hoops y Miguel Oriola.

Para los amantes de la estadística les diré que son 113 retratos en color y blanco y negro o viceversa, todos ellos con algo nuestro, con esa sensación de que formamos parte del juego. Me quedo con una foto de Jeffries (me quedaría con todas), que viene a definir parte de la condición humana (pag. 34), una imagen premeditada como indica el autor: “Me esfuerzo por conocer a cada uno de los sujetos antes de pedir su permiso para hacer su retrato”. En ese retrato veo todos los pronombres: yo, tu, él…

 Cierra la publicación el director de la misma, Antonio Cabello, quien advierte en sus “Apuntes”: “Corren malos tiempos, malos, muy malos”, y se pregunta: ¿A quién le importa la cultura? Buena pregunta y sugerente… Lo dejamos aquí para invitarles además a  leer las páginas de Miguel Ángel Azpezteguía Bravo tituladas “El retrato y su historia”, reflexión sobre la relación entre el hombre y la imagen.

Pasen y lean

lunes, 12 de noviembre de 2012

I Jornada de edición


















El próximo día 20 de noviembre se celebra en la Biblioteca Regional de la Comunidad de Madrid la I Jornada sobre Edición (Una idea, un libro).
La asistencia es libre hasta completar aforo

PROGRAMA:
9:00 Recepción
 
9:15 Inauguración de la Jornada
María Jaudenes Casaubón (Subdirectora General del Libro de la Comunidad de Madrid)
Isabel Moyano Andrés (Directora de la Biblioteca Regional de Madrid)
Juan Miguel Sánchez Vigil (Profesor Titular Facultad de Ciencias de la Documentación, UCM).
 
9:30 El sector editorial en cifras: los modelos de empresas
Antonio María Ávila. Director Ejecutivo de la Federación del Gremio de Editores de España
 
10:15 Panorama: visión externa
Teresa Peces. Directora de la revista Delibros

11:00 Descanso

11:15 Luces y sombras: El papel del editor
Lola Cruz. Editorial Espasa
Nano de Gabriel. Editorial Temporae
David Villanueva. Editorial Demipage

12:30 La edición digital: soportes y contenidos 
Francisco José Valentín Ruiz. Doc6
Alberto Vicente. Anatomía de la Edición
 
13:30 CEDRO: Un nuevo modelo de gestión colectiva para la industria editorial
Susana Checa Prieto. Jefa de Licencias de CEDRO

14:30 Almuerzo
 
16:30 ISBN y Depósito Legal
Miguel Jiménez. Director de la Agencia del ISBN
Ignacio Roca. Director del Depósito Legal

17:30 Paratextos y Edición Gráfica
María Olivera Zaldua y Mariana López Hurtado (UCM)
Manuel Durán Blázquez. Editorial Espasa
 
18:30 Clausura

domingo, 28 de octubre de 2012

Cuarta entrega de af.es

Af online ha obtenido el Premio Nacional 2012 de la Confederación Española de Fotografía.



 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 Arte Fotográfico on-line celebra su primer cumpleaños en otoño con un galardón de prestigio: el Premio Nacional de Fotografía 2012 otorgado la Confederación Española de Fotografía; es decir, dos buenas noticias al mismo tiempo que superan todas las expectativas, teniendo en cuenta los tiempos que corren.
¿Qué hay detrás de todo esto? “Trabajo”. No es una valoración a vuelapluma, sino la constatación de una realidad de la que soy partícipe; esto es, la constancia de que Antonio Cabello y su equipo dedican las 25 horas del día (24 más esa que quitan y ponen en marzo y octubre) para “inventar” sus revistas.
Un año después del proyecto inicial llega la cuarta entrega, con más páginas, con la diversidad que la caracteriza, y sobre todo con la frescura que toda publicación debe tener para despertar el interés de los lectores. Vamos al contenido, que como de costumbre es ancho y completo.
Los portafolios seleccionados corresponden a Ernesto Artillo (Baladas gráficas), Eva Díez (Casa habitada), Javier Ayuso (La palabra impresa), Alberto Morago (La frontera) y Lorenzo Iglesias (La belleza del bromóleo). Por defecto profesional me permito detenerme en el trabajo de Ayuso, que presenta como “el retrato de una personal leyendo un libro”, y que como suele pasar tiene un resultado mucho más profundo de los que la autor pretende, porque yo veo además el impacto del libro en el ser humano, desde lo particular (véanse objetos como el sujetador o la gafas) hasta lo universal (los libros componiendo el árbol).
De especial interés es la entrevista a Chema Madoz, cuyo trabajo marca una forma de ser y de sentir. Los ensayos y estudios técnicos los firman Diego y Alberto Caballo, Daniel Cabello, Rafael Rojas, Víctor Lerena, Jose Luis Guardia Vázquez, Pablo Barceló y Antonio Cabello
Me permito recomendarles la relectura del artículo recuperado del número 52 de la clásica Arte Fotográfico (abril de 1956), donde Juan Dolcet (1914-1990) explicaba las razones de sus fotografías. De aquellos tiempos se ha escrito poco y mal, sobre todo porque no se han tenido en cuanta las reflexiones de los protagonistas, de ahí el valor de la recuperación de estos documentos. También es de interés el texto sobre el Foto Club de Valencia, que sigue completando la serie dedicada a las principales agrupaciones fotográficas españolas.
Un tema más y cerramos el apunte. Antonio Cabello analiza en la sección “Mirar para ver” la fotografía de un torero herido. Como decía más arriba, las miradas a las fotografías son muy distintas, y la del autor suele ser la más oscura (de ahí que considere importante la figura del comisario en las exposiciones). En esta ocasión he sido yo el “afortunado” al que Cabello “desfragmenta” una imagen. ¡Gracias! No solo por ser el elegido (que también) sino por lo que he aprendido.
Punto y seguido (resumiendo): mucho jugo en la cuarta entrega.
Comienza el segundo año de la publicación y con un galardón como el otorgado por la Confederación Española de Fotografía el camino se ensancha en el horizonte.
¡Suerte!

miércoles, 8 de agosto de 2012

Tutti frutti: tercera entrega de af.es





















164 páginas de miscelánea o tutti frutti en el número 3 de af.es (Arte Fotográfico digital), compuesto por 7 portafolios, una entrevista a Toni Catany, 14 ensayos y un apunte histórico sobre la Asociación Fotográfica de Cataluña. Tomamos el título del portafolio de Cristina Otero por ser el más fresco, el de verano, el de una joven que juega con la sensualidad de la fruta y los colores en los rostros de sus modelos. La recuperación de los textos clásicos de la revista Arte Fotográfico es un gran acierto, con las declaraciones de Oriol Maspons en “Tal como éramos” y “La técnica del bromóleo”, de Pablo Barceló. Las confidencias de Toni Catany descubren la sensibilidad de uno de los grandes y también sus comienzos cuando realizó un curso por correspondencia.

La variedad de los portafolios hace de la miscelánea uno de los valores, con “Pieles” de Miguel Vallinas (los profesionales en su ambiente), “Beautiful Monster” de Paco Peregrín (la pulcritud del cuerpo), “Rostros de famosos” de Fernando Vázquez, “Los objetos” de Enrique Muda (otra forma de verlos), “Delicias de mi jardín” de Lola Guerra (espacios delicioso), y “Academics” de Aurelio Monge, un proyecto que acerca la fotografía a la pintura de José Ribera y Caravaggio.

La miscelánea es más evidente, si cabe en los ensayos, desde las normas y leyes de Alberto Cabello hasta los consejos para las fotografías de novia por José Luis Guardía. Firman también artículos Diego Caballo Ardila (Error de paralaje), Lourdes Caicedo (la fotobiografía), Daniel Cabello (reales manipulaciones), Rocío Alés (Tasación de foto antigua) y Víctor Lerena (Fotoglosario: fotografía de prensa). Dejo para el final las páginas en las que Antonio Cabello nos enseña a mirar y estudia los matices.

“Pasen y lean” o “Pasen y vean”, o mejor dicho lean y vean. 164 páginas de tutti fruti para un verano fotográfico en el número 3 de af.es

martes, 17 de julio de 2012

El cuerpo es la representación de nuestra existencia, la forma en que recreamos o interpretamos el papel que nos ha tocado en suerte. Este número de Arte Fotográfico esta destinado al cuerpo, o eso cree su director… pero la realidad es que desde los cuerpos recreados por los diez autores seleccionados lo que se nos presenta es el alma, la esencia.
Efectivamente, la cara es el espejo del alma. Miren fijamente a los ojos de esa mujer que aparece en la portada y díganme si Oleg Dou no ha captado su alma. Y así de principio a fin, con dos denominadores comunes en los autores: por un lado la juventud y por otro la experiencia, en una combinación que da como resultado, una vez más, otro coleccionable.
La lectura de las imágenes es siempre abierta, esa es una de las propiedades de la fotografía (quizá la primera), por eso les diré lo que yo veo, que no tiene que coincidir con lo que ustedes adivinen: dudas (Oleg Dou), historias (Christian Tagliavini), conciencias (Michal Macku), fantasmas (Misha Gordin), sueños (Olivier Valsecchi), sombras (Denis Rouvre), transformaciones (Erwin Olaf), documentos (Isabel Muñoz), delicadezas (Sylvia Markis), paisajes (Musin Yohan).
En definitiva, una sorprendente forma de presentar la fotografía corporal, brillante, delicada y naturalmente artística. Vuelvo a mojarme, y elijo una fotografía: el grupo de hombres enmascarados que se aferran a tablones de madera, una especie de penitentes en procesión que expían la culpa. Me parece sublime.
Hay más, un artículo de Juan Pedro Clemente que resume medio siglo de historia de la fotografía española, y como broche el apunte “Desmintiendo bulos” de Antonio Cabellos, donde repasa el estado de la cuestión y deja en evidencia a quienes han marcado pautas sin antes documentarse, provocando así un efecto en cadena que ha hecho verdad del bulo.

domingo, 8 de julio de 2012

La colección cubista en el nuevo Espacio de Telefónica

En el nuevo edificio Espacio de Telefónica, situado en la Gran Vía madrileña, se presentan dos exposiciones: “Arte y vida artificial, 1999-2012”, y la colección cubista que conserva el centro. Nos ocupamos de esta en una primera entrega, presentada con una docena de fotografías de la excelente colección de imágenes en blanco y negro de Alfonso, Marín, Brangulí y Claret, que conforman el Patrimonio Artístico e Histórico Tecnológico de Telefónica.
La muestra parte de la obra de Juan Gris (1887-1927), quien a los 19 años dejó el Madrid provinciano para trasladarse a París, donde lo recibió Vázquez Díaz. Buscó trabajo en los periódicos ilustrados y vivió en Montmatre, pero no se dejó atrapar por la bohemia sino que se entregó a sus ideas. En el magnífico audiovisual nos sorprende la figura de un Gris bailarín, charlista y frecuentador del Moulin Rouge: “serio en todo lo que emprendía”.
La obra de este madrileño genial fue inspiración de Emilio Pettoruti, Albert Gleizes, Jean Metzinger, André Lothe, María Blanchard, Vicente do Rego o Joaquín Torres García, quien escribió de Juan Gris: “Fue el que más se acercó a la justa expresión del cubismo, dadas las premisas que se impuso y, por esto, por encima de todos”. De los autores citados se muestran obras en la exposición, collages y óleos donde los recortes de prensa conforman fondos, y donde las cuerdas de la guitarra de Gris trazan un recorrido de principio a fin.
Juan Gris murió el año 1927, el que dio nombre a la generación de poetas, cuando todavía le quedaba mucho por hacer porque solo tenía 40 años. Las pinturas se completan con documentación de época, en especial las publicaciones de vanguardia sobre arte y cultura. 
Más allá de la exposición, el espacio donde se presenta es un lujo, por lo que en este caso el continente atrae al visitante tanto (aunque no mas) que el contenido. Pasen y vean, sobre todo la grandiosa escalera, una gozada para el sentido de la vista.