jueves, 23 de junio de 2011

Documentando la arquitectura (PHotoEspaña 2011)



















Construir la revolución. Arte y Arquitectura en Rusia, 1915-1935, este es el título de la muestra que proponemos visitar. Arquitectura y fotografía están unidas por la representación, también por el arte y la documentación. Esta exposición, extraordinaria por sus diferentes lecturas, es muy abierta, porque son tres muestras en una: la fotográfica de Richard Pare, la arquitectónica del periodo revolucionario ruso y la documental del Museo Estatal de Arquitectura Shúsev de Moscú. Lo curioso es que la visión se realiza al mismo tiempo, de forma que el visitante puede contemplar las fichas originales de la fototeca del museo con las fotografías de la época vanguardista, casi todas de autor desconocido, las imágenes en color que Pare tomó en la última década de los noventa para recuperar los espacios muertos, y las construcciones arquitectónicas con las características del periodo de entreguerras.
La foto de arquitectura es documental per se, porque refleja las formas de vida de las gentes en un tiempo. En este caso las construcciones de la revolución, desde las comunas de obreros hasta las oficinas de la Administración, las fábricas o los garajes. Las fotos de Pare muestran el pasado desde el presente, procurando que los detalles revelen la capacidad creativa de los arquitectos. Del centenar de obras he mirado con más detalle el Instituto Central de Aerodinámica e Hidrodinámica, en ladrillo rojo, obra de Alexandr Kulnelsov; y también el Garaje Gosplán, misterioso y enigmático, con una gran vidriera en forma de radiador de vehículo. Y entre las fotos de Pare destaca el interior de una vivienda que muestra sus paredes azules desconchadas, con los iconos colgados en los parámetros, la mesa con los restos de comida en los platos y una nevera desvencijada…   
Se completa la muestra con pinturas y fotomontajes, algunas de Liubov Popova, que supo mostrar el sentido de aquella revolución de cuyos restos Richard Pare ha inundado la Fundación La Caixa.

Construir la revolución. Arte y Arquitectura en Rusia, 1915-1935
PHotoEspaña // Fundación La Caixa

lunes, 2 de mayo de 2011

La prueba, la fotografía

Acaba de morir Osama Bin Laden. Esta noticia paralizó los programas de TV en Estados Unidos y enseguida se difundió en todas las emisoras del mundo. Eran las 11,30 cuando se comunicaba que el terrorista más buscado había sido abatido por un comando especial. La información fluyó de las agencias y todos los periódicos actualizaron la edición digital en apenas unos minutos. La pregunta de los profesionales y lectores era solo una: ¿Es cierto?
Las redes sociales, los correos electrónicos, los celulares o teléfonos móviles o fijos arden en las últimas horas. Los analistas se plantean cuál será la respuesta de los extremistas, las víctimas de los atentados creen que al fin se ha hecho justicia, los escépticos miran para otro lado…
La imagen de Bin Laden advirtiendo al mundo de que su dios es el único, y que ese dios le exige venganza para purificar las almas fue aterradora. Esa actitud arrogante de predicador, ignorante de que la verdad no es solo una, nos metió el terror en el cuerpo, porque entendimos que jamás escucharía a la otra parte, a quienes defendían otros pensamientos. No era a Bin Laden a quien temíamos sino a su imagen…
Ahora, cuando llega la noticia de su muerte, todos hemos pensado en la prueba, en el documento que testifique que en verdad ha caído. Una vez más la fotografía se convierte en protagonista, en la prueba única, y buscamos con ansia los píxeles que conformen el rostro del demonio… ya muerto.
Reuters


Imagen del montaje del presunto cadáver de Bin Laden ofrecida por la televión pakistaní/AP


viernes, 29 de abril de 2011

EL LIBRO ELECTRÓNICO Y ESAS PRISAS POR NO SE SABE QUÉ…

Es significativo el constante machaqueo con el libro electrónico mientras las pequeñas editoriales, incluidas las que llevan unos meses en la edición, se entregan a primorosas ediciones (como de costumbre). Antes de nada diré que no vamos a descubrir ahora las ventajas del libro electrónico (ya en 1984 trabajé a las órdenes de Ignacio Oyarzábal en un proyecto llamado Index de la Enciclopedia Espasa. Nota que introduzco para los que hablan de futuro cuando ya llevamos 24 años con el tema).
Hoy informa el portal Infolibro lo siguiente:
“El libro electrónico no termina de triunfar en España. A pesar de las grandes expectativas que tenía el sector el pasado año los españoles sólo compraron 260.000 lectores electrónicos, según los datos económicos del “Hipersector de las TIC” presentados por la patronal de estas empresas, Ametic. Esta débil demanda de dispositivos hizo que el peso de los libros en la facturación de los contenidos digitales en España sólo representara, a cierre del pasado ejercicio, un 1%, frente al 6% que pesaban los videojuegos o el 8% del cine o el vídeo. La oferta de contenidos para la educación también cerró el año con un peso del 1% en la facturación total de los contenidos digitales, pese a los efectos positivos que tuvo para los fabricantes de ordenadores el plan Escuela 2.0, puesto en marcha por el Gobierno en 2009, para que todos los alumnos de Primaria tuvieran un portátil o netbook”.
Queda pues claro: una cosa es el deseo y otra la realidad. Se escribe más sobre el tema que lo que se produce, y eso es sintomático. Dejemos que las aguas sigan su cauce sin esas prisas que atormentan a muchos, pero no a los que se dedican a esto, que son en definitiva los responsables.




sábado, 23 de abril de 2011

Exposición de fotografías en la Fundación Lázaro Galdiano dentro del certamen Photoespaña 2011

UNA IMAGEN PARA LA MEMORIA: LA CARTE DE VISITE
Tarjetas de visita de la colección de Pedro Antonio de Alarcón

Sala 6 del Museo: Joyas bibliográficas

30 de junio a 26 de septiembre de 2011

Comisarios: Juan Antonio Yeves Andrés y Juan Miguel Sánchez Vigil

La fotografía se desarrolló cuando se generalizó el uso del papel albuminado como soporte y, sobre todo, cuando André Alphonse Disdéri patentó, en 1854, una nueva forma de presentación, que tenía un claro objetivo comercial. Inventó una cámara con múltiples objetivos con la que obtenía, en una única sesión fotográfica y a partir un solo negativo, varias impresiones fotográficas que se montaban sobre un cartón del tamaño de una tarjeta de visita. Este formato de carte de visite dio lugar a una tipología variada y permitió la confección de álbumes en los que se conserva la memoria colectiva de personajes, lugares, monumentos y hechos del siglo XIX. De este modo, se formaron álbumes de familia, de celebridades o de viajes, entre otros temas, y surgió una nueva moda: coleccionar e intercambiar estas imágenes que se mostraban en reuniones sociales y familiares. El retrato fue el género que gozó de mayor aprecio.
Una imagen para la memoria reúne 120 fotografías (cartes de visite) y tres álbumes del siglo XIX que sirvieron para guardarlas o mostrarlas. Tanto las imágenes como los álbumes pertenecían al escritor y conocido novelista Pedro Antonio de Alarcón (1833-1891). En la muestra se incluyen otras fotografías y publicaciones del siglo XIX en las que aparecían efigies de personajes notables con el mismo objetivo: mostrar una imagen, la que el retratado había elegido de forma meditada para que se difundiera y así se le recordase.

domingo, 10 de abril de 2011

Lectoras (exposición)

Leer a través de la pintura, mostrar la literatura en cuadros, acercarse a la mujer desde el arte. La exposición Heroínas, dedicada a la mujer en la pintura, con un guiño solitario a la escultura, dedica un espacio a la lectura; mejor dicho, a las lectoras. La mujer en el arte. Una muestra donde los rostros femeninos invaden el espacio del palacete, abierta con el óleo grandioso, en forma y fondo, de Jean Jacques Scherrer dedicado a Juana la Loca. Entre las Heroínas hay magas, mártires, lectoras, místicas y pintoras. Cada sección invita a un tipo de público, no solo al femenino sino al menos pensado, porque desde los instrumentos de tortura hasta las elementos de la mitología, el interés es vario. Entre los autores Caravaggio y Matisse, pero también Frida Kahlo o Angelica Kauffmann.


Lectoras

Leer desde la pintura, dejar que los ojos relean la imagen y descubran los libros pintados. Todas las obras muestran la lectura como una actividad privada, como una elección. Las mujeres están concentradas, con la vista fija en la tinta, menos La Lectora de Steuben, distraída, absorta en el pensamiento, en la reflexión. En esa entrega el libro aparece difuminado, como un concepto, sin mostrar títulos, salvo en el cuadro de Antoine Wiertz La lectora de novelas, desnudo sensual que nos lleva a la obra Antony de Alejandro Dumas. Catorce son los pintores de las lectoras, excepto don Francisco de Goya, que en este caso nos deleita con un grabado y rompe los esquemas al mostrar el libro como centro del universo, como excusa para reunir a las mujeres en torno a la narración leída, contada.

Ambrosios Benson.María Magdalena leyendo
Onori Marinari.Santa Catalina leyendo un libro
Goya.La lectora (Grabado)
G.A. Henning.Muchacha leyendo
Ch. G. Steuben.La lectora
H.F. Latour.Victoria Dubourg
Albert Ander.Muchacha leyendo Winslow
Homer.Helena de Kay Antoine
Wierts.La lectora de novelas
Mary Cassat.Lydia leyendo el periódico matinal
E. Voillard.Madame Hessel con vestido rojo leyendo
Henri Matisse.La lectora
Gerhard Richter.Leyendo
Anni Leppäla.Leyendo

Exposición Heroínas
Fundación Caja Madrid
Abril-junio de 2011

domingo, 13 de marzo de 2011

Fotografía de acción // Fotografía de conflictos

Arte Fotográfico, nº 626. Director: Antonio Cabello



Un número duro el último de Arte Fotográfico (626). Duro por contenido y continente. A veces, una sola imagen nos hace repasar las convicciones, nos fustiga, nos toca la fibra. En este caso cada una de las imágenes nos hace tragar saliva. De principio a fin cada fotografía se suma a la siguiente, en una muestra del eterno conflicto que vive la humanidad.
Este tipo de fotografía justifica la explicación de que nada tiene más valor que la mirada. “Saber mirar”, dicen los teóricos. Probablemente es algo innato (no olviden la cualidad artística), si bien aprendemos a mirar cuando autores como los seleccionados para este monográfico nos muestran sus instantáneas.
Esta vez es imposible señalar una foto. Dejemos que sea Morenatti, con los ojos de un niño paquistaní, quien abra la página de una publicación que, una vez más, será el referente en la materia.
“Fotografía de acción”. Un título genérico, y aunque no soy partidario de los tópicos, esta vez los diccionarios se quedan cortos para explicar lo que contemplamos. Este paseo por las miserias del mundo (que al tiempo nos habla de la generosidad y de la conciencia) sacude el corazón con estrépito y revienta una parte del cerebro.
Hay más: el estudio de Diego Caballo titulado “Fotografía de conflictos”, los “Apuntes” de Cabello y la página de coleccionismo de Bárbara Mur sobre la materia.
¡Pasen y vean!

Autores y temas
Walter Astrada (Kenya)
José Cendón (Somalia)
Emilio Morenatti (Pakistán)
Martina Bacigalupo (Burundi)
Yannis Kontos (Kabul)
Benjamín Lowy (Haití)
GMB Akash (Bangladesh)
Agustín Catalán (Birmania)
Álvaro García (Madrid)
Veronique de Vigueire (Nigeria)
Tomás Munita (Kashmir)

lunes, 6 de diciembre de 2010

EXPOSICIÓN LAS ESTRELLAS DEL ATENEO



Faltan pocos días para inaugurar solemnemente el nuevo curso. Bajo el control del Ministerio de Información y Turismo y presidido por Florentino Pérez Embid, director general de Información, el Ateneo de Madrid presenta su nueva imagen, remozada tras las obras de rehabilitación que empezaron en 1951. Es el comienzo de una etapa de impulso cultural que traerá nuevos aires a la casa e incluso lo mejor de la vanguardia a su sala de exposiciones.
Pero al mismo tiempo, como una paradoja, unas obras de última hora van a eliminar ciertos elementos decorativos que datan de1884, año en que los Reyes de España inauguraron este palacio que sería ya para siempre emblema del Ateneo, presidido entonces por Antonio Cánovas del Castillo. A golpe de sierra y martillo se destruyen decenas de estrellas de cinco puntas que decoran toda la casa, desde el techo hasta el suelo pasando por la escalera, desde la puerta de la calle hasta el fondo del salón. Estrellas que se eliminan en la creencia de que se trata de símbolos masónicos que la cultura oficial no puede tolerar.
Este asunto quedó muy difuminado en la memoria histórica. Ahora, el hallazgo de una colección de fotografías en el archivo del Ateneo ha permitido reconstruir los hechos.
Son las imágenes que guían esta exposición, como testigos que capturan el tiempo.
El lunes día 13 de diciembre, a las 19:30, en el Salón de Actos del Ateneo se celebra una mesa redonda con los autores del catálogo de la exposición.



Las estrellas del Ateneo (del 3 al 30 diciembre)
Ateneo de Madrid: C/Prado 21
Horario: 9 a 22 horas
Entrada libre